En esta nueva "entrada", o escrito voy a dejarme fluir un poquito, a escribir sin un tema preconcebido.
Me encuentro en el aeropuerto de Atlanta, GA. después de haber pasado unos días en casa de Paola y Rafa y conviviendo con la familia de Pao en Memphis, TN.
El pretexto fue el día de acción de gracias, o Thanksgiving, que siempre es muy esperado en EEUU y que siempre es una celebración bonita. Y procuramos hacerla así.
Rafa es un excelente cocinero y me sorprende lo mucho que le gusta, lo mucho que ha aprendido y cómo logra platillos muy bien guisados, condimentados y que dejan un corazoncito lleno...
Le comentaba que la película de "Como agua para chocolate" trata de la comida y las celebraciones u ocasiones especiales en la familia. ¿Ya la han visto?
Esta espera es una oportunidad para reconocer y vivir que no todo está en nuestro control. Los imprevistos suceden y como tal, al ser imprevistos, nos toman por sorpresa. Nos ponen enfrente una situación que no esperábamos, no nos gusta, y nos "mueve el tapete". Y esa es precisamente la oportunidad para aprender a reaccionar, o mejor dicho, a responder y no dejar que la primera reacción sea la que domine.
No debemos ser personas reactivas porque en el espacio entre el imprevisto y la manera en la que decidimos responder está la paz interior, el crecimiento, la oportunidad de respirar...
lunes, 30 de noviembre de 2020
Reflexiones en el camino
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