La creación artística.
Este día lo he dedicado completamente a un taller de escultura en barro, acompañado de mi esposa e hija. La guía del maestro escultor Teo San José y el maravilloso espacio que nos proporcionó Christa Löecken en El Manantial fueron la pauta que marcó el día.
¡Qué importante volverse a poner -en mi caso- en contacto con el ser creador, con el niño que llevamos dentro y que tan a menudo los adultos dejamos olvidados! A lo largo del día, fuimos pasando de la meditación, del contacto con el barro a ojos cerrados, a poco a poco soltarnos y finalmente a la creación consciente, a la búsqueda del sentimiento interior que nos permitió abrir la puerta a los sentimientos más internos, más "puros", y por ende, a poder reconocerlos y en base a ello, trabajarlos para ser más fuertes y caminar con más certeza hacia donde en realidad queremos ir...
Las preguntas de Teo, en su momento, fueron marcando la pauta para ir reconociendo lo que podríamos explorar, trabajar, dejar salir...
Los espacios creados tanto en el ambiente físico como en el silencio, el silencio interior acompañado a ratos de la música adecuada y esa tormenta que el cielo nos regaló en dos ocasiones, los rayos de sol alternados con los nublados fueron enmarcando con una vibración especial el día, que pareció especialmente corto y al mismo tiempo largo y fructífero.
En verdad una bella experiencia, y culminada con mi "testigo", la escultura que yo he elegido para recordarme -consciente e inconscientemente- la liberación que hoy he logrado.
Gracias...A Esther por insistir que fuésemos al taller; a María por acompañarnos; a Christa por los ratos de charla y sus bellos ojos; a Teo por la guía técnica y sus palabras; a Nelly por estar con nosotros.