"Un mundo feliz"
Recién me encontré con una edición de la novela (que me fascina) de Aldous Huxley y decidí releerla.Me sorprendió mucho, otra vez, la manera en que Huxley previó cómo nuestro mundo iba cambiando y él adelanta los bebés de probeta (creo que el primero fue Louise Brown en 1976), y la manera en la que todo mundo mundo está hipnotizado por los dictados de la "autoridad". Y también Huxley ya veía una especie de "Big Brother", el consorcio mundial al que ahora llamamos la Aldea Global...
Y platicando con los asistentes al curso de Inteligencia Emocional relacioné los temas: si no crecemos, si nos conformamos con simplemente vivir la vida, dejarnos llevar sin pensar, nos volvemos esa gente que Huxley profetizaba: simplemente una cifra más en la sociedad, y cuando tenemos una leve depresión nos tomamos una pastilla de "soma" y nos evadimos del mundo.
Por eso el Salvaje nos rescata de ese mundo de pesadilla, pero también se va al extremo del sufrimiento, del apego. Y eso queda ejemplificado de manera perfecta por las lecturas de Shakespeare y sus exagerados personajes: la negación al derecho de ser feliz si no se sufre antes. El no ser digno de sentir, de vivir, de gozar como lo hace el Salvaje, y un ciego Bernard Marx.
Me encantó releer la novela, y me gustaría que hubiera habido una versión bien llevada al cine, algo parecido a "Gattaca"...
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